Hamas critica el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Bolivia e Israel y acusa un “giro peligroso” en la política exterior de La Paz
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El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Bolivia e Israel generó una fuerte reacción internacional, especialmente por parte del grupo terrorista Hamas, que calificó la decisión del gobierno boliviano como un “retroceso lamentable” y una ruptura con la línea histórica de apoyo a la causa palestina.
En un comunicado difundido este miércoles, Hamas expresó su “profunda preocupación” por lo que considera un acercamiento con un “régimen ocupante” y sostuvo que la medida podría tener consecuencias políticas y simbólicas para el movimiento palestino. “La decisión de Bolivia contribuye a blanquear los crímenes de guerra cometidos contra nuestro pueblo y a legitimar décadas de ocupación”, señala el documento.
Un cambio abrupto tras años de distanciamiento
La relación diplomática entre Bolivia e Israel estuvo interrumpida desde 2023, cuando el entonces presidente Luis Arce decidió romper los vínculos en rechazo a la ofensiva militar israelí en Gaza durante ese año. Esa postura, según Hamas, formaba parte de una “tradición de solidaridad” por parte del Estado boliviano hacia Palestina.
Sin embargo, con la llegada de un nuevo gobierno a finales de 2025, la política exterior tomó otro rumbo. El restablecimiento de las relaciones se formalizó este martes en Washington, en una ceremonia encabezada por el canciller boliviano, Fernando Aramayo, y el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar. Ambos funcionarios firmaron un acuerdo que marca la normalización plena de los lazos bilaterales.

Hamas pide a Bolivia reconsiderar su postura
El movimiento islamista insistió en que Bolivia “siempre acompañó a Palestina en su lucha por liberación e independencia”, y llamó al gobierno a mantener esa línea. Para Hamas, el giro diplomático implica “un mensaje equivocado en un momento en que el pueblo palestino continúa enfrentando agresiones, desplazamientos y bloqueos”.
Además, advirtió que este cambio podría afectar la percepción regional sobre el conflicto en Medio Oriente, considerando que Bolivia fue uno de los países latinoamericanos más críticos hacia Israel en la última década.
Bolivia argumenta un enfoque pragmático
Mientras tanto, autoridades bolivianas justificaron la decisión como parte de una estrategia de “reapertura internacional” orientada a fortalecer alianzas y ampliar su presencia diplomática. Aramayo destacó que el restablecimiento con Israel “no implica un abandono del compromiso con la paz en Medio Oriente”, sino un intento de retomar vínculos que faciliten cooperación tecnológica, agrícola y de seguridad.
Israel, por su parte, celebró la decisión y afirmó que representa “un paso importante hacia el fortalecimiento de los lazos con América Latina”.
Un escenario geopolítico en transformación
La reanudación del vínculo entre ambos países ocurre en un momento en que varios gobiernos de la región revisan o ajustan sus posturas en relación con el conflicto palestino-israelí. Este nuevo capítulo podría influir en debates diplomáticos dentro de organismos multilaterales, especialmente en la ONU, donde Bolivia ha sido históricamente un aliado consistente de las resoluciones a favor de Palestina.
Por ahora, Hamas reiteró su llamado a que La Paz “reconsidere” su posición y retome lo que describe como una política de apoyo “incondicional” al derecho palestino. Sin embargo, todo indica que el gobierno boliviano mantendrá su decisión y seguirá adelante con la normalización de las relaciones con Israel.




