Encargado de negocios de EEUU en Cuba afirma que se aproxima un cambio “histórico” en la isla
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Mike Hammer asegura que existe un plan para el “día después” y que la transición podría producirse este mismo año
La Habana / Washington. – El encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, afirmó que se aproxima un cambio “histórico” en la isla y reveló que la administración del presidente Donald Trump ya cuenta con un plan estructurado para el “día después” de una eventual caída del régimen cubano.
En una entrevista concedida al diario español ABC, el diplomático sostuvo que existen contactos dentro del propio sistema cubano y señaló que algunos actores reconocen que el modelo actual es “insostenible”. Aunque evitó ofrecer detalles específicos, confirmó que las conversaciones están en marcha y que se han diseñado distintos escenarios para una transición hacia la democracia.
Hammer, quien fue designado durante la administración de Joe Biden y lleva más de un año recorriendo diferentes regiones de Cuba, indicó que la situación económica y social del país caribeño atraviesa un momento crítico. Según explicó, sectores clave como el transporte, la energía, la salud y las comunicaciones presentan un deterioro significativo.
“El cambio se aproxima”, aseguró el funcionario, al tiempo que subrayó que el objetivo de Washington es lograr una transición pacífica, evitar el derramamiento de sangre y garantizar la liberación de los presos políticos.
Plan para la transición y presión económica

El diplomático detalló que la estrategia estadounidense contempla un plan integral para evitar el caos institucional y facilitar la reconstrucción de la infraestructura económica del país. En ese contexto, defendió la política de sanciones y el embargo, argumentando que las medidas buscan limitar recursos que —según afirmó— han sido utilizados para sostener la estructura represiva del régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel.
Hammer sostuvo que parte de los ingresos provenientes del turismo y de la comercialización de petróleo no se reinvirtieron en beneficio de la población, sino que fueron canalizados hacia estructuras vinculadas al aparato militar.
Por su parte, el presidente Donald Trump confirmó recientemente que su secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene conversaciones directas con La Habana en medio de la profunda crisis energética que afecta a la isla.
Trump calificó a Cuba como una “nación fallida” y sostuvo que la situación actual representa una “amenaza humanitaria”, señalando la escasez de combustible y el deterioro de servicios básicos.
Emergencia interna y crisis de infraestructura

Mientras tanto, la crisis se hace visible en las calles de La Habana, donde la acumulación de basura y la paralización parcial del servicio de recolección reflejan la escasez de combustible y recursos operativos. La limitada disponibilidad de camiones para la recogida de desechos ha generado preocupación sanitaria entre la población.
Hammer reconoció que cualquier eventual asistencia humanitaria por parte de Estados Unidos estaría dirigida directamente al pueblo cubano y no al aparato gubernamental.
El diplomático insistió en que la comunidad internacional podría desempeñar un papel clave en la reconstrucción del país en caso de una transición política, destacando el potencial emprendedor de los cubanos dentro y fuera de la isla.
Aunque no ofreció fechas concretas, reiteró que el actual modelo enfrenta un punto de inflexión. “Es un proceso que tomará tiempo y esfuerzo, pero el cambio se está aproximando”, concluyó.
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