Creciente contaminación sonora acorrala a residentes de San Juan de la Maguana
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|

SAN JUAN DE LA MAGUANA.– El descanso de los munícipes en sectores como Quijá Quieta y los residenciales de la avenida de Circunvalación Monseñor Thomas F. Reilly se ha convertido en un desafío cotidiano. Bocinas a alto volumen desde colmadones, vehículos con equipos de sonido estridentes y escapes de motores modificados irrumpen cada noche en la tranquilidad doméstica.
A pesar de los operativos de la Unidad Antiruidos de la Policía Nacional, vecinos denuncian que la falta de consecuencias continuadas mantiene bajo permanente tensión a comunidades completas, afectando la salud física y mental de niños, estudiantes, enfermos y trabajadores.
Un marco legal que no se aplica con rigor
La problemática no responde a la falta de leyes. Desde 2011, el municipio cuenta con la Ordenanza 02-11, que establece la Normativa de Prevención y Control de Ruidos y Contaminación Visual. A esto se suman las regulaciones nacionales sobre niveles máximos de decibeles permitidos. El verdadero reto radica en lograr una aplicación constante, preventiva y efectiva de dichas disposiciones.
Impacto en la salud y el espacio público
Especialistas recuerdan que la exposición continua a altos niveles de ruido interrumpe los ciclos de sueño, favoreciendo cuadros de estrés, irritabilidad, falta de concentración y afecciones psicosomáticas.
La situación empeora con la ocupación del espacio público. Aceras tomadas por comerciantes y vehículos obligan a los peatones a desplazarse por las vías de tránsito, donde el desorden vehicular y el uso indiscriminado de bocinas agravan la contaminación acústica.
Llamado a una estrategia integral
Organizaciones comunitarias demandan que la intervención no recaiga de forma exclusiva en la incautación eventual de bocinas. Exigen una mesa de trabajo permanente integrada por la Alcaldía, el Ministerio de Medio Ambiente, la Policía Nacional y el Ministerio Público para implementar mediciones acústicas en tiempo real, educar a la ciudadanía y sancionar de manera drástica a los establecimientos reincidentes.




